Se prevé que en los próximos 14 y 8 meses se agote el stock de pisos nuevos en Barcelona y Madrid, respectivamente.
La falta de stock inmobiliario no sólo se está dando dentro del mercado de la vivienda de segunda mano, sino también en
pisos nuevos hasta el punto que si se quiere optar a uno en capitales como Madrid o Barcelona, donde la demanda más se ha incrementado, hay que adquirirlo sobre plano y esperar alrededor de dos años hasta que finalice su construcción.
Según publica la Sociedad de Tasación (https://www.st-tasacion.es/es/) en estas dos ciudades y sus áreas metropolitanas han reducido sus existencias de obra nueva en un 90% en los dos últimos años. La única alternativa para muchos compradores que buscan una vivienda nueva en uno de estos importantes mercados inmobiliarios está en acudir a promociones que ni siquiera han puesto la primera piedra.
Edificios inacabados
Los datos asustan. Y es que en 2014, un 60% de los pisos nuevos que estaban a la venta en Madrid y Barcelona estaban acabados. A día de hoy, apenas se alcanza el 15% en la capital catalana y el 3% en la comunidad madrileña. Y todo parece indicar que esta tendencia se mantendrá al menos durante los dos próximos años, atendiendo al ritmo de construcción en estas dos ciudades.
Pero lo más importante es que el stock existente tiene los días contados, ya que se prevé que en 14 meses se agote en Barcelona y en tan sólo 8 en Madrid. Los bajos tipos de interés y la recuperación económica han sido determinantes para el repunte del sector inmobiliario, en mayor medida, en las dos ciudades de referencia del país.
Viviendas más grandes… y caras
La tendencia social actual también marca el mercado inmobiliario, hasta el punto que se solicitan más viviendas entre 100 y 150 m2 que ha pasado de ser el 28,99% al 33,8%; mientras que las viviendas de más de 150 m2 ya representan el 7,3%. En cuanto a los pisos de entre 70 y 100 m2 sólo suponen el 37%.
El inversor extranjero ha transformado el mercado inmobiliario en las grandes capitales españolas, ya que tienen mayor poder adquisitivo que el comprador local. Esto ha provocado un repunte en el
precio de la vivienda donde los pisos inferiores a 150.000 euros han pasado de ser el 15,9% en 2016 a tan sólo el 4,8% de la actualidad. Y, por si esto fuera poco, el 39% cuestan ya más de 500.000 euros.
Pese a la situación que parece que no encontramos, los expertos repiten que no existe
burbuja inmobiliaria y que el mercado se acabará autorregulando en los próximos meses.
Foto: MK Premium