13 de noviembre de 2017
La situación política en Cataluña en octubre ha provocado la reducción de la actividad inmobiliaria, aunque el precio de la vivienda se ha mantenido.
La situación política en Cataluña durante el pasado mes de octubre ha provocado la reducción de la actividad inmobiliaria, aunque el precio de la vivienda se ha mantenido. Mientras que en el resto de España ha continuado la escalada en el sector, en la comunidad catalana se ha frenado, descendiendo el número de tasaciones entorno a un 11%, una cifra inferior de la registrada en el mismo período de 2016.
Este indicador de operaciones de compraventa en el mercado sigue marcando la tendencia alcista en el conjunto de España, que está entorno al 15%, siendo del 13% en Cataluña hasta que se ha frenado su ritmo de crecimiento. Sin embargo, todo parece indicar que este retroceso obedece más a la incertidumbre generada por el panorama político, ya que el precio de la vivienda no se ha visto afectado por estos acontecimientos.
De hecho, la promoción de viviendas lidera la recuperación del sector de la construcción en Barcelona que tiene abiertas 141 promociones, el 75% de las obras que actualmente hay en marcha en la capital catalana y sus poblaciones limítrofes, en especial en los barrio del Eixample, Sarriá-Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Gracia. En cuanto al perfil del comprador, las operaciones de compraventa realizadas por los clientes nacionales se ha equiparado al del inversor extranjero.
Pese a la incertidumbre generada por la situación política durante el pasado mes de octubre, que fue generalizada en todos los sectores comerciales, el mercado empieza a despertar de este letargo y todo apunta que en noviembre, Cataluña se situará al mismo nivel del resto de España en este sector, poniendo fin a este frenazo y mantener la buena dinámica económica antes del cierre del año.
