17 de enero de 2018
Sólo el 6,8% de las viviendas de segunda mano cuestan menos de 50.000 euros y se concentran en Valencia.
El sector inmobiliario ha cerrado 2017 con unos datos económicos que se acercan a los registros previos a la crisis de hace una década, aunque esta tendencia parece que se consolidará en los próximos meses. No obstante, empresas como pisos.com ha presentado un reciente estudio sobre los precios más baratos de viviendas de segunda mano, cuyo resultado desvela que sólo el 6,8% de la oferta cuesta menos de 50.000 euros, aunque existen marcadas diferencias dependiendo de su ubicación geográfica.
De este 6,8% de toda la oferta inmobiliaria, únicamente el 0,7% cuesta menos de 25.000 euros. Unas cifras que contrastan con la media del salario bruto en España que, según recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE), es de 23.106 euros; mientras que el precio medio de una vivienda se sitúa entorno a los 141.390 euros.
El 24% de la oferta de esta viviendas por valor de 25.000 euros se concentra en la Comunidad Valenciana, seguida de Castilla-La Mancha con un 12% y Andalucía con un 8%. Si ampliamos presupuesto hasta los 50.000 euros, el 22% también se registra en el área valenciana, por delante de Andalucía con un 11% y Castilla-La Mancha con un 9%.
En este sentido, a nivel provincial, las tres provincias del corredor mediterráneo Valencia, Alicante y Castellón cuentan con una proporción del 9%, 8% y 7%, respectivamente, liderando el ránking de las provincias con los pisos de segunda mano más baratos de España, según se ofertan en pisos.com.
No obstante, este tipo de inmuebles son poco atractivos para el potencial comprador o inversor, ya que, habitualmente, según se desprende del estudio del portal inmobiliario, son pequeños, no gozan de buena localización y/o deben someterse a una reforma integral. De este modo, las gangas, a estas alturas, no existen y hay que estudiar a fondo pros y contras a la hora de adquirir una vivienda de segunda mano, para no llevarse sorpresas inesperadas.
