El esfuerzo comunitario está en contar con un parque inmobiliario de consumo cero, a partir de 2050, creando hogares eficientes.
Desde este 2019 se ha implantado una
normativa comunitaria que afecta a los edificios de nueva construcción, para que
reduzcan a la mitad su consumo energético. El objetivo es mejorar la calidad de los productos utilizados para su construcción que permitan, a su vez, contribuir a la
eficiencia de sus viviendas. Esto no debe repercutir directamente en su precio sino que es más una
diligencia administrativa que promotores y empresarios deben velar por su pleno cumplimiento.
En este sentido, la Administración nacional de cada país puede determinar cómo colaborar para que este proyecto sea una realidad en 2050, cuando se estima que el
consumo energético de los hogares sea cero. No obstante, esta obligatoriedad se lleva a cabo en las nuevas promociones destinadas a
vivienda social, aunque las empresas del sector han tomado buena nota, ya que en
2020 será de obligado cumplimento a todo tipo de edificaciones residenciales.
Inversión en I+D+I
Una de las premisas es que no se puede trabajar con las mismas técnicas de hace 30 años, ni usar los mismos productos, algunos de los cuales se ha demostrado que son
nocivos para la salud. Por este motivo, los departamentos de investigación de las grandes compañías han invertido en I+D+I para encontrar nuevas alternativas que, con los mismos resultados, se consigan mejores efectos y se reduzca, a su vez, la emisión de gases contaminantes.
El objetivo es claro: reducir a la mitad el consumo energético. De este modo, las nuevas promociones deben pasar de los 33/35/kw/h actuales a los 28/kw/h, como paso previo para alcanzar los 15kw/h y ser más
eficientes.
Para cumplir con este propósito es importante la elección de materiales que contribuyan a reducir el consumo energético, gracias a la mejora en el
aislamiento de la fachada, así como de ventanas y puertas que permitan mantener la temperatura interior. En este sentido, al margen de la equipación de la vivienda, va a ser
clave cómo construir. Sin duda, esta medida va a contribuir en combatir con la
pobreza energética.
La Unión Europea ha redoblado sus esfuerzos para luchar contra el cambio climático con el objetivo de lograr una progresiva
descarbonización en 2050. Esta estrategia implica compromiso por parte de los gobiernos, como el que ya ha confirmado el estado español, pero también de la sociedad civil.