9 de enero de 2018
Dejamos atrás un 2017 muy positivo para el sector inmobiliario, gracias a la recuperación económica y la apuesta inversora.
Dejamos atrás un 2017 muy positivo para el sector inmobiliario, consolidando la tendencia de recuperación desde 2007, gracias a la buena marcha de la economía y la firme apuesta inversora. Y arranca un nuevo año que puede ser el de la consolidación del mercado residencial. Pese a que seguirá creciendo, por quinto año consecutivo, se prevé que lo hará de forma más moderada.
En este sentido, los expertos pronostican un incremento de precios entorno al 5%, aunque en grandes ciudades como Madrid y Barcelona puede incluso alcanzar el 10%. También se prevé un gran dinamismo del mercado en todos los sectores, ya que se estima que la obra nueva vuelva a cobrar protagonismo; mientras que el precio del alquiler seguirá a la alza por su gran rentabilidad.
En los últimos cinco años, se ha visto un importante cambio en el comportamiento del sector. Si bien de 2008 a 2013 el precio de las viviendas se desplomó más de un 30%, desde 2014 se ha recuperado cerca de un 20%, acercándose a cifras precrisis. La recuperación económica, los reducidos intereses hipotecarios y el apetito inversor, no sólo el extranjero sino también el nacional, son claves para esta recuperación.
Pero esta buena perspectiva económica puede verse condicionada por el desenlace político en Cataluña, uno de los motores económicos del país, siendo Barcelona una de las ciudades con un mayor crecimiento en el sector de la vivienda. Los expertos creen de forma unánime que para que se cumplan los pronósticos previstos para este año, es importante que esta incertidumbre no se demore en el tiempo, ya que puede afectar a la confianza del inversor y a la buena marcha del mercado inmobiliario en el conjunto del país.
