3 de mayo de 2018
La mayoría de bancos prefieren conceder hipotecas por debajo del 80% para reducir la morosidad.
Uno de los daños colaterales de la crisis económica que afectó al conjunto de Europa durante casi diez años, fue la concesión de hipotecas a discreción, hasta que en 2007, sucedió lo que los expertos ya venían alertando con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la consecuente crisis económica que ha marcado, sobre todo, en España durante casi diez años.
En este sentido, 2017, ha marcado un antes y un después, ya que, ahora sí, la recuperación económica es ya una constatación y se mantienen en estos primeros meses de año. Sin embargo, en el conjunto del mercado inmobiliario y, sobre todo, bancario, existe cierta cautela para no repetir los errores del pasado.
Por este motivo, pese a que existen entidades financieras, como BBVA que cuentan entre su cartera de productos con la financiación al 100% de la tasación de la vivienda en la solicitud de un crédito hipotecario, deben darse una serie de requisitos, para que el banco llegue a concederlo. Además, este crédito está sujeto a una condiciones de vinculación muy exigentes como domiciliación de la nómina, seguro de vida, plan de pensiones… Y no se generaliza la comercialización de este producto, para evitar el impago de dichas hipotecas, ya que el objetivo es estudiar en cada caso en particular, para minimizar al máximo los riesgos.
