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Inversión inmobiliaria a los 60 años

Inversión inmobiliaria a los 60 años

28 de septiembre de 2017

Los mayores de 60 años están reactivando el sector inmobiliario. Pese a que para muchos la edad puede ser un inconveniente para enzarzarse en una hipoteca.

Los mayores de 60 años están reactivando el sector inmobiliario. Pese a que para muchos la edad puede ser un inconveniente para enzarzarse en una hipoteca. La mayoría venden su vivienda para adquirir otra, consiguiendo con esta transacción un dinero extra para la jubilación. Pero no actúan por motivos económicos sino que buscan mejorar su calidad de vida, a las puertas de la jubilación. La crisis inmobiliaria afectó a este tipo de cliente sénior que ha vuelto a confiar en el mercado, gracias a la manifiesta recuperación económica. Y es que, según se desprenden de los últimos datos, 3 de cada 4 transacciones que se realizan en nuestro país han sido ejecutadas por matrimonios con edades comprendidas entre los 60 y los 70 años. Este cambio de vivienda obedece a las dimensiones del inmueble, tras la emancipación de los hijos. Este cliente sénior ve la oportunidad de cambiar a una vivienda con menos metros cuadrados que cubra sus necesidades básicas. Y es que muchos de estos clientes residen en edificios antiguos que no reúnen las condiciones de accesibilidad para personas mayores, pese a que se encuentran en zonas céntricas de ciudades como Barcelona y Madrid, con centenar de servicios y una buena red de comunicación. Cuando un cliente mayor de 60 años decide vender su vivienda familiar es, en la mayoría de casos, para adquirir otra casa de menores dimensiones, de unos 70 m2 con 1 ó 2 habitaciones y situadas cerca de sus familiares. Una de las condiciones indispensables es que la finca tenga ascensor y se encuentre próxima a centros sanitarios y comerciales, además de estar en zonas tranquilas. Esto conlleva alejarse de los barrios más céntricos. El precio medio de compra oscila entre los 100.000 y los 250.000 euros. Esta tendencia se mantiene también en el mercado de alquiler, con un índice de precios que oscilan entre los 450 y los 600 euros al mes. Pero esta tendencia no sólo es exclusiva del cliente nacional, ya que también existen inversores extranjeros de 60 a 65 años, como ingleses, alemanes y los que proceden de países escandinavos, que invierten en España para adquirir una segunda residencia, sobre todo en las zonas costeras, atraídos por su clima, gastronomía y calidad de vida.

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