En la actualidad se construyen viviendas más amplias, pero también con precios superiores a las 150.000 euros.
La
Sociedad de Tasación ha analizado el comportamiento del mercado de la vivienda, en especial en Madrid y Barcelona, durante los dos últimos años, dejando patente la falta de
stock en las dos grandes ciudades del país entre 2016 y 2018. En el caso de la vivienda nueva, existen sólo 4.114 viviendas en promoción actualmente en las dos ciudades, algunas de las cuales se encuentran en construcción o se han adquirido sobre plano y cuyo precio difícilmente es inferior a los 150.000 euros.
Además, se estima que la oferta de
vivienda nueva existente podría agotarse en los próximos meses, en unos 8 meses en el caso de
Madrid y un año como máximo en
Barcelona. Esta situación seguro que motivará un nuevo incremento en el precio de la vivienda, sumando máximos históricos.
Más demanda que oferta
En la capital madrileña se ha dado salida a más del 97% de la oferta disponible en estos dos años, sin embargo, el stock ha aumentado un 42,1% desde 2016 y, en la actualidad, un 60,5% de la demanda es vivienda sin iniciar y un 32% está en construcción. Es significativo que la oferta de vivienda terminada se haya reducido en un 81,8% respecto a hace dos años, ya que los pisos de segunda mano han sido los que más rápidos se han colocado desde el inicio de la recuperación económica.
En Barcelona, la cifra de stock satisfecho se eleva al 89,6% con una oferta actual que ronda las 1.000 viviendas. Esto obedece a la falta de suelo edificable en la capital catalana, donde a duras penas se puede satisfacer la creciente demanda de vivienda.
Viviendas más grandes y caras
Las viviendas de nueva construcción presentan una peculiaridad y es que son más grandes, pero también más caras. En Madrid las superficies rondan entre los 100 y 150 metros cuadrados, representando el 62,2% de la oferta frente al 45,8% existente en 2016. Esto incrementa el precio que está entre los 150.000 y 300.000 euros. Por el contrario, se están dejando de construir viviendas inferiores a los 100 metros cuadrados, cuando hace dos años representaba el 36,1%.
Esto también repercute en el coste total de la vivienda. Cada vez es más difícil encontrar pisos inferiores a los 150.000 euros, pasando del 15,9% de la oferta existente en 2016 a tan sólo el 4,8% actual. En cambio, se ha incrementado del 24% al 39% las que tienen un coste a partir de 500.000 euros.